lunes, 26 de julio de 2010

ENSEÑAME

Me declaro culpable, culpable de no saber distinguir entre algo importante y algo irrelevante, de preocuparme por un mañana que quizá nunca llegue, de vivir en el pasado, sin aprovechar el presente, soy mortal como cualquiera pero me declaro culpable de mis propios fantasmas, me he convertido en juez y jurado de mi mismo, me he mostrado implacable pero a la par imploro por otra oportunidad, solicito clemencia y absolución de mis errores, reniego de mi justicia y una parte de mi aun no acepta el veredicto de esa culpabilidad que me he empeñado en cargar a lo largo de los años, hoy soy solo yo, pidiendo enseñanza.
Enséñame a admitir que he fallado, sin sentir culpa, enséñame a perdonar sin guardar rencor, enséñame a dejar el pasado donde debe estar, enséñame a congraciarme con las personas que en el trayecto he lastimado, enséñame a ser más sabio sin ser soberbio, enséñame a reconocer que falta mucho por aprender, enséñame a buscar esa mítica felicidad de la que todos hablan pero que pocos demuestran, enséñame que el único que tiene derecho a vivir mi vida soy yo, enséñame a dar un consejo sin desprenderme de el, enséñame a creer a pesar de no ver, enséñame el valor de un minuto, enséñame que los temores no son mas que barreras que yo mismo he creado para justificarme, enséñame a romper los paradigmas que me impiden ser lo que yo quiero, enséñame a encontrar sosiego en una oración… simplemente enséñame a vivir.

miércoles, 3 de febrero de 2010

UN ADIOS

Sentado en un rincón oscuro de un cuarto invadido por el silencio, contemplando las manecillas de un reloj que no tiene prisa por detenerse, de cuando en cuando mira por la ventana mientras la noche avanza y se hace mas pesada esa losa con recuerdos de momentos no vividos, de palabras jamás pronunciadas, de planes nunca concretados, una y otra vez el pasado insiste en hacerse presente, mientras una lagrima rueda por su mejilla, ella se ha ido y el sabe que ya no será el mismo, no hubo explicaciones, no hubo despedidas, no hubo motivos, ni tan solo un adiós, simplemente se ha ido, de alguna forma el sabia que así tenia que ser, aunque eso no mitiga el dolor de ver su mundo incompleto, por hoy no existe tiempo, no hay palabra que logre confortar, no hay nadie que comprenda, solo indiferencia, dolor y soledad, mientras la luz de un nuevo día va adueñándose de ese cuarto frío, mudo testigo de incontables noches de preguntas sin respuestas, alza la mirada desde ese rincón ahora iluminado por un calido rayo de sol y otra lagrima rueda por su mejilla...