Bailamos
Baile desde nacido al compás de los brazos de mama.
Al paso del tiempo supe que la vida es música
Que los acordes a veces parecen no tener orden
Aun así, no puedes dejar de bailar, de sentir
Baile tantas veces al ritmo de un amanecer
Otras tantas seguí el ritmo de una pertinaz lluvia
Mis pasos a veces solo, a veces acompañado
Tantas veces percibí coreografías casi perfectas
Llenas de felicidad, de cadencia, de pasión
Algunas otras, torpes discordantes, angustiantes
Con dolor, con cansancio, con ira, con deseos de parar
Nadie escapa al ritmo de la vida, nadie permanece quieto
Y en mil ocasiones ni siquiera podemos elegir qué pasos
seguir
Sin saber en qué momento la música dejara de tocar
Sin saber cuál pieza será la final… Y al final
Simplemente bailamos, bailamos porque la vida es
música

